Fernando Dworak

Análisis Político

Variaciones a partir de una niña de porcelana

Posted on Nov 14, 2020 in articulos

Variaciones a partir de una niña de porcelana

Un gran placer reservado a los melómanos es descubrir las historias detrás de una canción. No hablo solamente de los cover o la forma que es reinterpretada por sus compositores, sino cómo dan pie a colaboraciones entre artistas, rupturas, y puntos de partida que nunca llegan a una conclusión en realidad. Hoy quiero hablar de una canción que seguramente muchos conocen por su versión más comercial: China Girl, de David Bowie y James Newell Osterberg Jr., conocido como Iggy Pop.

Quizás la mayor cualidad de David Bowie fue su capacidad para identificar talentos, sea para aprender de o colaborar con ellos. Llegó a decir, no exento de cierta razón, que los mejores trabajos de la mayoría de los músicos con quienes trabajó fueron aquellas que grabaron con él. Puede ser algo polémico y no aplica en muchos casos, pero si pensamos en en artistas como Lou Reed: nos vendrán de inmediato a la mente Walk on the Wild Side y Satelite of Love, canciones del disco Transformer, que Bowie produjo. Ojo: aquí sería lo más conocido, aunque no lo mejor.

Pero dejemos las divagaciones y entremos en materia…

El exilio en Berlín

Bowie conoció a Iggy Pop a principios de los setenta cuando el segundo todavía estaba al frente de su banda, The Stooges. Hay una foto de ambos, tomada durante la era Ziggy Stardust, por si ubican alguna referencia en los nombres. Aunque al parecer habían hablado de hacer algo juntos, el inglés gozaba de su primer periodo de auge y el segundo por otro de excesos.

Hacia 1976, Bowie estaba al borde del colapso. Un año antes pasó por su breve etapa como cantante soul en Young Americans y comenzó a meter sonidos electrónicos y experimentales a esa mezcla en Station to Station. Aunque decía convenientemente no recordar esos años, su persona en escena, The Thin White Duke, hacía declaraciones polémicas sobre el nazismo. Entre ambos álbumes protagonizó una de sus películas emblemáticas, The Man Who Fell to Earth, donde se comenta que había presentado ideas para el soundtrack que fueron rechazadas. Agotado, y con la intención de desintoxicarse de las drogas, se fue a vivir a Berlín occidental con Iggy Pop.

Durante los primeros meses, Bowie colaboró con los dos primeros discos solistas de Pop: The Idiot y Lust for Life, aunque podríamos entrecomillar “colaborar”, pues el primero prácticamente usó al segundo como conejillo de indias para aplicar las ideas musicales que tenía en mente.

El control de Bowie es más obvio en The Idiot, empezando por la portada: Pop posando como si fuera modelo del dibujante vienés Egon Schiele. También Bowie coescribió la mayoría de las canciones y toca guitarras, teclados, saxofón y otros. Ojo: no esperen virtuosismo en interpretaciones, pues para él los instrumentos eran herramientas de trabajo para plasmar ideas que serían retrabajadas por sus músicos. También participó en las sesiones su director musical y brazo derecho de 1974 hasta 1988: el guitarrista Carlos Alomar.

Entra China Girl: sobre una letra de Pop acerca de una relación destructiva (ojo: la palabra “china” también se puede entender como “porcelana”), Bowie se escucha con un piano agudo y disonante, semejando instrumentos chinos y texturas electrónicas a partir de guitarras distorsionadas y sintetizadores. Pongan atención en la parte donde se canta sobre esvásticas y planes para todos y guárdenla para al rato.

En el segundo álbum, Lust for Life, entra la sección rítmica de los hermanos Tony y Hunt Sales, hijos del comediante estadounidense Soupy Sales. Imprimieron al disco un punch a las experimentaciones de Bowie, haciéndolo más accesible. La canción de le da nombre al disco es de las más conocidas de Pop, así que incluyo otra melodía que servirá más adelante: Tonight.

Después de la grabación, Pop hizo una breve gira, con Bowie en los teclados. Aunque no se considera a The Idiot y Tonight como representativas de su carrera, fueron determinantes para el surgimiento del new wave a finales de los setenta. La banda alemana Kraftwerk mencionó a Bowie y Pop en una canción, donde pasa lista a la vanguardia europea: Trans Europe Express.

Por su parte, Bowie llamaría a Brian Eno, uno de los más grandes conceptualistas del siglo XX y lo que va de éste, para hacer tres discos que muchos consideran el pináculo de su carrera: Low, ‘Heroes’ y Lodger. La portada del segundo álbum también se inspiraría en Egon Schiele.

Los difíciles ochenta

Aunque los años ochenta fueron los más flojos en la carrera de Bowie, no creo que sean tan desastrosos como se dice. De hecho, se puede hacer una muy buena compilación en dos CD de los tres álbumes de estudio, trabajos en soundtrack, compilaciones y conciertos. Lo cierto es que fue su época de mayor éxito comercial.

Seguramente Bowie tenía interés en conquistar las listas de popularidad con Let’s Dance, lanzado en 1982. De sonido pop pulido, con una sección de aliento y la sensual guitarra del bluesero Stevie Ray Vaughan, mezcló composiciones nuevas con algunas nuevas versiones de canciones ya lanzadas.

En la última categoría, Bowie revisó China Girl. En lugar del sonido experimental con Pop, hace un arreglo más sofisticado. Por ejemplo, la introducción tiene un toque oriental, las líneas de bajo son más dinámicas, y esta vez Alomar da un toque rítmico con las cuerdas de su guitarra algo silenciadas, en vez de luchar por dar coherencia a las experimentaciones de su jefe. De tanta melcocha, uno hasta se olvida de la letra. ¿O no?

Si Let´s Dance sonaba fresco, se tiene la sensación en los siguientes dos álbumes que se la había acabado la gasolina, y enfrentaba el riesgo de acabar encasillado como ídolo pop. Años después, Bowie llegaría a decir que se estaba sintiendo mal estando en la zona de confort de la música comercial.

Aunque Tonight (1984) tiene dos joyas con Loving the Alien y Blue Jean, el resto del disco es aburrido. Seguramente Bowie se dio cuenta de ello durante las sesiones, y quiso repetir la fórmula de rescatar canciones con Iggy Pop, tomando Tonight y Neighborhood Threat, de Lust for Life. Incluso lo invitó a hacer una nueva canción. Sin embargo, el resultado es olvidable. Para prueba este video, donde hasta canta con Tina Turner:

En Never Let Me Down (1987), tomó otra canción de Pop, pero no de los discos que hicieron: Bang Bang.

La reunión parcial

Dice la historia que, poco después de la gira Glass Spider para promover Never Let Me Down, Bowie conoció a un guitarrista poco ortodoxo llamado Reeves Gabriels. En esa conversación, Gabriels le dijo que tenía dos opciones a futuro: reinventarse o morir en un escenario de Las Vegas cantando Rebel Rebel. El guitarrista se convirtió en su brazo derecho desde ese momento y hasta 2000.

El primer paso de Bowie fue formar una banda, donde las decisiones se tomarían democráticamente: Tin Machine. Para su sonido, llamado por el artista como “rhythm and blues deconstruído”, llamó a los hermanos Sales. El primer álbum es una joya y el segundo prescindible. Después de eso, se cansó de la democracia y retomó su carrera solista.

Comparto este video, que es un popurrí / resumen ejecutivo del disco debut:

¿Mis canciones favoritas del primer disco? Busquen, acabando esto, Heaven’s in Here y Tin Machine.

Epílogo

Hacia el año 2000, Bowie se sentía cómodo con toda su producción, buena y mala. Después de Tin Machine, grabó Outside en 1995, con Brian Eno de vuelta. El resto de su carrera hizo discos maduros y complejos, pero esa es otra historia. Si uno junta versiones aquí y allá de canciones de Iggy Pop interpretadas por Bowie, se puede hacer una muy interesante playlist.

Aquí una nueva versión de China Girl del programa Vh1 Storytellers de 2000, donde no solo juega con las distintas versiones, sino también tiene la colaboración de Gabriels en sus últimas presentaciones con el artista, y otro músico emblemático: el pianista Mike Garson. Incluyo el diálogo previo:

Por su parte, Pop hizo una carrera con muchos altibajos, pero nunca dejó de reconocer la aportación de su amigo, David Bowie, a su carrera. A mediados de los ochenta, al señalar cómo su canción Candy, Candy sonaba al inglés, dijo que era su único dios.

Para cerrar, una canción de un disco de 2016, en colaboración con Josh Homme de Queens of the Stone Age, donde Pop dice haber tomado ideas de sus años en Berlín: Post Pop Depression. La canción, Sunday:

1 Comment

  1. Wow!!!

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