Fernando Dworak

Análisis Político

¡Son las emociones!

Posted on May 5, 2020 in articulos

¡Son las emociones!

Publicado en Indicador Político el 5 de mayo de 2020

Quizás el más grande error que comete la oposición al gobierno es creer que basta con tener lo que llaman “la razón”, entendida como una serie de datos que consideran incuestionables y que, al verla, los militantes de Morena tendrán que ceder algún día. Por ello, asumen, el sexenio de López Obrador terminará y, después de algunos años, las cosas volverán a ser como antes de 2018.

Sin embargo, no importa tener la razón cuando imperan las emociones. Por otra parte, Morena eventualmente terminará consolidándose como partido institucionalizado, con o sin López Obrador. El reto, entonces, es apostar a la calibración o al deterioro. Si la razón no importa, la alternativa debe ser emotiva sin perder sustancia.

Ante este entorno, lo mejor que se puede aspirar es a que terminen de irse cuanto antes los políticos, intelectuales, opinólogos y expertos diversos que, en su incapacidad para entender los cambios, fueron corresponsables del colapso hace dos años. Mucho se ha hablado en este espacio sobre la urgencia de la rotación de cuadros, que deberá empezar desde el nivel de los estados.

En los últimos días tuvieron lugar dos eventos que pueden significar una coyuntura favorable para la oposición. Tras un fallido intento para convocar a un periodo extraordinario para reformar la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el coordinador del grupo parlamentario de Morena, Mario Delgado, llamó a negociar una reforma para enfrentar la emergencia. Por otra parte, el pasado lunes 4, el diario Excélsior publicó una nota titulada “Busca Morena freno a la caída en preferencias; lanza estrategia en redes”, donde habla de los esfuerzos de legisladores de ese partido por divulgar los temas relevantes de la agenda legislativa de sus bancadas. Ganará no sólo quien sepa comunicar, sino quien también argumente mejor.

Aunque la redacción de la iniciativa de reforma a la Ley de Presupuesto que presentó López Obrador el 23 de abril es inaceptable porque se entiende que busca salvar sus proyectos personales, resulta válido argumentar la necesidad de tener flexibilidad en el gasto presupuestal en momentos de emergencia. ¿Qué hacer? La reacción afianza los discursos del presidente ante sus seguidores. También es indiscutible que la intransigencia no abona.

¿Qué tal, entonces, abrir el debate y presentar una alternativa? Ceder algo, al menos discursivamente, puede ayudar a la oposición a retomar algo de credibilidad. Posicionar una propuesta fortalecería el discurso opositor, y una estrategia inteligente de comunicación puede abonar a la campaña de 2021. De lo contrario, López Obrador de todas formas puede manipular a su antojo el presupuesto con la mayoría legislativa que ya tiene.

¿Es una amenaza la campaña de comunicación de los legisladores de Morena? Una revisión rápida de los materiales divulgados bajo el hashtag #HablemosConLaVerdad deja ver videos con pocas reproducciones en su mayoría y legisladores con escasa capacidad de conectar con el público. Lo anterior, cuando no son involuntariamente cómicos, como el de la diputada Tatiana Clouthier, que dijo que el Congreso existe desde el siglo XIV.

El problema de fondo es que los legisladores opositores están igual o peor en cuanto a mensajes e imágenes, con un problema adicional: el presidente es quien tiene el monopolio de las emociones, para bien o para mal. Es decir, la inercia beneficia a los diputados y senadores de Morena. ¿Podrán hacer algo? Quiero darles el beneficio de la duda.

Pero si no hacen gran cosa, aviso: estoy abierto a votar en 2021 por la reelección de mis legisladores federales y locales de Morena si, al revisar su desempeño, veo que valen la pena. No seré cómplice de la mediocridad del sistema de partidos a nombre de voto útil alguno.

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