Fernando Dworak

Análisis Político

Otros Beatles

Posted on Sep 7, 2019 in articulos

Otros Beatles

Puedo señalar como un momento de cambio en mi vida el haber escuchado por primera vez A Day in the Life, de los Beatles. Un compañero de la preparatoria me había regalado un cassette de esa banda y estaba en el proceso de asimilar las canciones cuando fui a una exposición en el desaparecido Museo de Arte Contemporáneo que estaba en Polanco llamada “Los Dalí de Dalí”. La combinación de los cuadros y la canción detonaron posibilidades en mi cabeza, y de ahí no hubo vuelta atrás: dejaba el pop de listas de popularidad para conocer a Pink Floyd, The Who, David Bowie y decenas de otros.

Por lo general, el primer contacto con la música rock y pop de los 60 es a través de los Beatles. Si bien nadie se queda sólo ahí, todo mundo vuelve de vez en cuando a tocar base y escuchar una vez más las canciones, sean remasterizadas, remezcladas o reinterpretadas a través de cover. Y créanme: casi siempre escucho algo nuevo en cada regreso.

Hace unos días vi la película Yesterday y como fan, no puedo ser objetivo: aunque algunas de las interpretaciones son muy apegadas a los originales, tan solo el arreglo de Help! hizo que valiera todo la pena, me emocioné a ver a un Lennon vivo de 78 años y reí a carcajadas con algunos diálogos. Además, como musical tiene una narración más sólida como otros basados en la música de los Beatles, como Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, con los Bee Gees y Peter Frampton entre otros, o recientemente Across the Universe.

¿Qué opino de la trama? Un tour mágico y misterioso, pero pasable. Sin embargo, el planteamiento central da para mucho, e incluso hay novelas, películas y comic que desarrollan con mayor ingenio la pregunta: ¿cómo sería el mundo sin los Beatles?

La reunión de 1987

En mi opinión, la gran falla del argumento de Yesterday es suponer que el mundo sin los Beatles sería casi igual al nuestro. Sin embargo, la banda abrió brecha para la escena musical británica, y a partir de ahí un renacimiento de la música rock, que había pasado de moda años antes en Estados Unidos. No sólo eso: los músicos ingleses enriquecieron el género con sus tradiciones musicales y llevaron a una gran explosión creativa que todavía hoy se siente. Todo ello, acompañado del surgimiento de una industria en torno al entretenimiento. No hubiera sido tan similar sin los Fab Four, ¿o sí?

En su novela Liverpool Fantasy, publicada en 2003, el músico y novelista neoyorquino de raíces irlandesas Larry Kirwan parte de una premisa: ¿qué hubiera pasado si Brian Epstein hubiera decidido que el segundo sencillo de los Beatles fuese ‘Till There Was You en vez de Please, Please Me? Resultado: John Lennon, enfurecido, renuncia a la banda, acompañado por George Harrison y Ringo Starr. Atónitos, tanto el manager como George Martin los ven partir y descubren que Paul McCartney está dispuesto a seguir trabajando.

Corte a 1987. Después de la separación de los Beatles, Lennon, Harrison y Starr formaron y se unieron a otras bandas, algunas veces juntos, otras por separado, hasta que al final tomaron caminos separados. McCartney se cambió el apellido a Montana, emigró a Estados Unidos y se convirtió en un exitoso crooner con canciones simples, pegajosas, pero hasta ahí. De la música rock pocos se acuerdan. Políticamente hablando, se espera una victoria aplastante del Frente Nacional en las próximas elecciones al Parlamento.

Lennon se había convertido en un vago inadaptado, violento e incomprendido, al que las autoridades de beneficencia le recomendaban considerar emigrar a las Malvinas a cuidar ovejas. Los vecinos todavía recuerdan aquella noche cuando, ahogado de borracho, gritó por las calles una canción tonta sobre todo lo que se necesita era amor; y ni se diga de aquel festival de nostalgia por el rock’n’roll cantó una canción extravagante sobre morsas, tras la cual fue bajado del escenario.

Harrison, ordenado sacerdote jesuita, recién había dejado el manicomio, pues había tenido una crisis nerviosa durante una consagración, poniéndose a tocar guitarra aérea en lugar de alzar el cáliz. ¿Y Ringo? Pasando la vida en los pub de Liverpool, mantenido por su esposa, Maureen, que había abierto una estética, gracias por preguntar.

La trama: al ver que comenzaba a perder vigencia y abrumado por deudas y pensiones a ex esposas, Montana decide grabar un programa especial donde toque con aquella banda a la que pertenecía antes de ser famoso, y emprende un viaje a Liverpool para convencer a sus ex compañeros. A partir de ahí hay un reencuentro lleno de reclamos, rencores y breves reconciliaciones, antes del momento cumbre: la reunión de los Beatles en algún pub anónimo, donde en un palomazo reencuentran la química que los unía.

En lugar de hablar del final, la obra es todo un himno a lo que tenemos hoy, mientras proyecta una nostalgia sobre lo que pudo ser y afortunadamente nunca sucedió.

Había dicho que Kirwan era también músico: fue líder, guitarrista y vocalista de una banda de protesta de los años 80 y 90 llamada Black ’47. Comparto la que, a mi gusto, es su mejor canción: Rockin’ the Bronx. Si creen que la música céltica son melodías estridentes de gaita, arreglos new age de flautas y violines o gritos de banshee a la Dolores O’Riordan, les espera una gran sorpresa. Súbanle a todo lo que dé:

Té… ¡y galletitas!

Existe un género de comedia reservado para los geek: el mockumentary. Consiste en narrar una historia falsa a manera de documental, con el fin de hacer sátira. Aunque es más famoso This is Spinal Tap, donde se hacía una burla aguda a las bandas de rock, sus excesos y absurdos, el primero en su género fue All You Need Is Cash, en 1978, siendo las víctimas los propios Beatles.

El guion fue concebido por Eric Idle, de Monty Python y la música la compuso Neil Innes, de The Bonzo Dog Band. En el mockumentary se hace mofa de cada etapa de la historia del cuarteto de Liverpool, reviviendo éxitos de álbumes como Ouch!, Sgt. Rutter’s Only Darts Club Band, Yellow Submarine Sandwich y Shabby Road. Aparecen grandes momentos de polémica donde el bajista Dirk McQuickly y el guitarrista Ron Nasty confesaron tomar té y galletitas, y hasta el propio Mick Jagger se prestó a ser entrevistado sobre sus anécdotas con la banda y su deseo de que nunca se reuniesen.

¿Cómo reaccionaron los Beatles ante su banda espejo? McCartney los odió, a Ringo no le interesaron, a Lennon le encantaron y Harrison hasta financió el proyecto. Sin embargo, Lennon advirtió un problema: las canciones sonaban demasiado a lo que habían compuesto y ellos no tenían los derechos sobre las canciones para autorizar su reproducción. Como resultado, la batalla legal por plagio hizo que una de las canciones, Cheese And Onions, se acreditara como de Lennon y McCartney para compensar los gastos de las demandas.

Hubo también una reunión de los Rutles: en 1996 lanzaron su compilación llamada Archaeology sin Dirk McQuickly que, dijeron, se había retirado a un monasterio budista.

Una de superhéroes

¿Y qué tal si tomase la historia de los Fab Four y se contase como si se tratara de un grupo de superhéroes? De noviembre de 2008 a abril de 2009 Vertigo Comics publicó en seis entregas la serie Greatest Hits, donde narra las andanzas del superatleta The Solicitor, el super fuerte The Crusader, Vizier, depositario del antiguo saber de los druidas y el veloz Zipper; conocidos colectivamente como The Mates.

Mientras el joven director y guionista Nick Mansfield trata de remontar su carrera después de una primera obra exitosa seguida de una serie de fracasos, una productora le propone hacer un documental sobre The Mates, sabiendo que Mansfield es hijo de quien fuera su reportero estrella, quien recién había fallecido.

A lo largo de la trama, Mayhew se enfrenta con su propia historia mientras realiza entrevistas a los miembros que todavía están en esta dimensión (literal), ex parejas rencorosas y fans diversos, descubriendo al final el gran secreto detrás de la separación del grupo y el papel que jugó su padre para salvar la Tierra de una invasión extraterrestre.

Tras revisar los años sesenta el ambiente psicodélico, el romance de The Solicitor con la vigilante de color Soul Sister, la adicción de Zipper a las anfetaminas, la desaparición de Vizier a, se dice, otras dimensiones y los intentos de The Crusader por mantenerse vigente tras la separación de The Mates con otros equipos de superhéroes, Mayhew termina el documental, llamado Come Together, listo para reavivar su carrera.

El legado de los Beatles va más allá de su música: también hay una narrativa que ha despertado la imaginación de millones. Las posibilidades para jugar con ambos elementos son infinitas.

1 Comment

  1. A propósito de jugar con posibilidades:

    Se podría editar un gran CD con aquellas canciones que, habiendo sido presentadas durante sesiones de los Beatles, por alguna razón fueron rechazadas aunque salieron después en discos solistas.

    Por ejemplo, Lennon estaba ensayando con la melodía de “Jealous Guy”, y se podrían incluir canciones como “Cold Turkey” o algo de Plastic Ono Band. McCartney tenía una versión de “Junk” – y ni se diga de cuanto tenía guardado Harrison. ¿De Ringo? Tomemos las canciones que le compusieron sus ex compañeros para su disco solista eponimo.

    ¿Algunas sugerencias para el playlist?

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