Fernando Dworak

Análisis Político

Las elecciones del 2021, según el Apocalipsis

Posted on Jun 30, 2020 in articulos

Las elecciones del 2021, según el Apocalipsis

Hace dos mil años, la resistencia judía contra los romanos usaba lo que hoy llamamos literatura apocalíptica: textos cargados de símbolos y referencias crípticas, que eran leídos para construir una visión de grupo a través de la secrecía. Aunque la Biblia conserva el atribuido al apóstol Juan, en esos años había cientos, como el Libro de Enoc y muchos otros de los que apenas se conserva registro.

Si bien esos símbolos y referencias obedecían a un contexto histórico y cultural específico, al incluirse en un canon religioso adquirieron una nueva dimensión: son claves para predecir el futuro, donde inevitablemente el bien vencerá al mal y se restaurará el estado de gracia original. A partir de ahí han salido cientos de grupos que, a través de interpretaciones rebuscadas, anuncian fechas para el final de los tiempos. El común denominador: cada quién encuentra en esos símbolos lo que desean encontrar.

A lo largo de los siglos se ha visto como atributo de la autoridad a quien tenga, por exégesis o revelación, la capacidad de entender o explicar esos símbolos. Puede darse en un contexto religioso, como sería la Iglesia. Aunque también se puede forzar a los creyentes a seguir ciertos estilos de vida para considerarse parte del grupo que será salvado. Ese pensamiento apocalíptico tiene otra vertiente: si hay un fin previamente definido, sea religioso o laico, entonces valdrá la pena hacer cualquier sacrificio para alcanzarlo. Hablamos aquí de los discursos teleológicos.

Sobre todo, las imágenes apocalípticas pueden ser usadas también como elementos para un discurso político, pues son comunes en nuestro entorno. Especialmente cuando tenemos un presidente que se ha apoyado en una retórica moral y religiosa; además de recurrir a una visión teleológica sobre su mandato y figura histórica. Es decir, la narración bíblica puede ser una gran colección de arquetipos que pueden ser explotados a beneficio del gobernante.

Bajo estas premisas, ¿se podría adivinar cuáles serán los mensajes políticos rumbo a y durante la campaña electoral de 2021 a partir del Apocalipsis, según las tácticas que siguen gobiernistas y opositores? Veamos algunas imágenes del libro bíblico y sus posibles correlaciones.

Anticristo– el capítulo 13, versículos 9 a 18, habla de un falso profeta que predicará a nombre de la serpiente, valiéndose del engaño. La figura del anticristo, la cual aparece en otros pasajes bíblicos, representa el gran antagonista antes de la batalla final. Más adelante, la iglesia anglicana usó esa imagen para describir al Papa en Roma.

El discurso populista requiere siempre de un enemigo para movilizarse, para mantener su legitimidad. Dejemos a un lado lo triste que es definir una postura política a partir de la oposición a ultranza a algo o alguien, ¿qué mejor forma de mostrarse como un enemigo acérrimo que declararse anti-AMLO? Eso le facilita enormemente las cosas a quien manipula la víscera popular, sea a favor o contra sí.

Serpiente– el reptil en cuestión es símbolo del mal desde el libro del Génesis, apareciendo una y otra vez tanto en el antiguo como en el nuevo testamento. En el apocalipsis es Satanás, representado por el dragón, quien es también calificado en el capítulo 20, versículo 2 como la serpiente antigua.

Hace unas semanas nuestro presidente, empoderado por años de insertar en nuestro lenguaje cotidiano sus palabras y expresiones, nombró a la oposición como BOA. La oposición, alegre, aceptó el mote mientras se ponía a bailar guapachosamente y se ponía a dedicarle y dedicarse memes.

Armagedón– el capítulo 19, versículos 11 al 21, habla de una gran conflagración entre el bien y el mal, donde el primero ganará, instaurándose un milenio de paz antes de la última batalla. Ese pasaje ha sido interpretado a lo largo de los siglos como la señal inminente del juicio final, según el evento que se desee ver como tal conflagración.

Si hablamos del discurso político, un recurso habitual de los populistas ha sido desacreditar a los partidos tradicionales como algo obsoleto y corrupto. Incluso sus líderes tienden a aglutinar las siglas de sus contendientes políticos, en una palabra, para remarcar que en realidad son lo mismo. Sí, como aquí hizo López Obrador con el PRIAN. ¿Qué mejor recurso narrativo sería evocar al Armagedón como la última gran conflagración con esa mafia del poder? En este escenario, una gran coalición anti-AMLO le vendría como anillo al dedo.

Nueva Jerusalén– una vez terminada la última conflagración, vendrá la restauración del estado de gracia original: una Jerusalén celestial, donde los pocos bendecidos morarán eternamente.

Justo esa evocación está en el centro del discurso del gobierno: la Cuarta Transformación, la cual no es más que la reedición de la vieja cosmogonía priísta, pero con un piso superpuesto. Y como sucede en el discurso teleológico, se habla de un destino que vendrá tarde o temprano. El riesgo es que, en ese entendido, se piense que vale la pena cualquier sacrificio presente a nombre del porvenir.

¿Se cumplirán las profecías? Hasta el momento, todo parece indicar que sí. ¿Triunfará el discurso fatalista sobre la autodeterminación que debería representar una democracia?

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *