Fernando Dworak

Análisis Político

La saga del Mayor Tom

Posted on Jun 17, 2020 in articulos

La saga del Mayor Tom

Es frecuente que un músico tenga algún tema, motivo musical o idea que desarrolla a lo largo de su carrera. Por ejemplo, King Crimson ha desarrollado desde 1972 un concepto fraseado por el guitarrista Robert Fripp como “el descenso del espíritu en forma, encapsulando la noción de algo muy precioso y delicado contenido en la materia”: la serie Lark’s Tongues in Aspic. Rush dedicó cuatro canciones vinculadas bajo el concepto Fear a lo largo de más de una década. Hay momentos que un fracaso deja huella en el resto de la carrera de un artista, como fue el proyecto Lifehouse para Pete Townshend, guitarrista de The Who.

También puede darse el caso que una canción no solo sea emblemática de un artista, sino que incluso sea un símbolo cultural en sí, como es el Mayor Tom para David Bowie. Veamos su saga, con periplos, desventuras y trascendencia.

Si se toma cualquier compilación de Bowie, se creería que Space Oddity fue su primer gran éxito, lanzado en 1969. Sin embargo, su carrera no despegó en serio sino hasta 1972, con el disco The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars.

En realidad, para 1968 era un artista que había dado algunos pasos en falso: su primer disco, llamado David Bowie y lanzado el año anterior, apenas llamó la atención con una serie de baladas melódicas y alguno que otro toque de interés en las letras. Esos días se encontraba experimentando como mimo y grabado una serie de canciones embarazosas por cursis y ridículas, como When I’m Five o The Laughing Gnome.

Antes de perder su contrato con la disquera Deram, grabó un video con varias canciones, donde aparecía Space Oddity. Según cuentan sus biógrafos, Bowie se inspiró para la canción al ver 2001: A Space Oddisey de Kubrick. Aunque esta primera versión suena anticuada por el arreglo y el video es más kitsch que futurista, los elementos centrales están ahí: la historia el Mayor Tom, que despega de la tierra y pierde contacto:

Otro detalle que también intentó ocultar Bowie bajo el tapete: usó la misma canción para competir en el festival de San Remo, con el título Ragazzo solo, ragazza sola:

La versión conocida por todos fue grabada para el segundo álbum de Bowie en 1969, llamado, como el primero, David Bowie, pero después renombrado Space Oddity. El arreglo se volvió más psicodélico, con la secuencia del despegue y se escucha un sintetizador en el fondo, cortesía de quien sería el tecladista clásico de Yes: Rick Wakeman. Aunque la BBC usó la canción para la transmisión del aterrizaje del Apolo 11, tampoco fue un gran éxito.

De hecho, el video oficial de la canción fue grabada en 1972, en plena época de Ziggy Stardust. La razón: aprovechar el momento de fama para relanzar sus mejores canciones de discos anteriores, como ésta, Changes y Life on Mars? Además, el tema espacial venía bien con el papel de alienígena que estaba representando:

Once años después de Space Oddity, Bowie retomó la saga del Mayor Tom con Ashes to Ashes: el astronauta sigue en el espacio, aislado, sin dinero, sin cabello y deseando un hacha para romper el hielo y regresar. En su momento, el video mostraba los grandes avances tecnológicos de la época y contaba con cameos de la nueva generación musical. Como decía un eslogan del momento: existe la vieja guardia, la nueva guardia y David Bowie:

La historia del Mayor Tom volvió a ser contada en 1983, esta vez por el cantante alemán Peter Schilling, con el tema Mayor Tom – Völlig Losgelöst, traducida al inglés como Major Tom (Coming Home). Reemplazando la psicodelia con synth-pop, descubrimos que la base de operaciones vuelve a entrar en contacto con el astronauta, se descubre que la nave aún sigue funcionando y, antes de regresar a casa, el Mayor Tom decide que su hogar está en otra parte:

Aunque David Bowie nunca volvió a retomar el personaje del Mayor Tom en una canción, siguió siendo referencia por el resto de su carrera. En 2002 lanzó el álbum Heathen. En uno de sus sencillos, Slow Burn, aparece un astronauta y una niña mulata, posiblemente en referencia a su hija, Alexandria, nacida en 2000:

Ya sabiendo que tenía sus días contados, Bowie graba y lanza una de sus obras más visionarias: Blackstar. En el video de la canción que da nombre al álbum, vemos el cadáver de un astronauta varado en un planeta alienígena, siendo su calavera tomada como reliquia, entre otras referencias crípticas:

Pero cerremos este ciclo con un final alternativo, a cargo de un astronauta en la vida real: Chris Hadfield. El video fue grabado en el espacio y esta vez el Mayor Tom logra llegar sano y salvo a casa. Aunque la versión fue aprobada por el propio Bowie en vida, los abogados que resguardan los derechos de autor estuvieron a punto de lograr que no pudiésemos ver esta joya:

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