Fernando Dworak

Análisis Político

¿En verdad desean satirizar al presidente?

Posted on Ago 26, 2020 in articulos

¿En verdad desean satirizar al presidente?

Publicado en Indicador Político el 25 de agosto de 2020

En mi opinión, no hay manera más efectiva de cuestionar al poder que el humor. Gracias a éste, se pueden expresar sutilezas que podrían escapar de la atención de los gobernantes, restándoles seriedad y con ello, el respeto o incluso temor que desean inculcar. Eso genera distancia, y con ello se agudiza la crítica.

Por lo anterior, ha sido de especial interés de los diversos regímenes censurar el humor o, al menos, domesticarlo: si la gente se va a burlar, que al menos lo hagan según los cánones aceptados por el líder y su grupo. Como ejemplo, se podría promover un tipo de chiste visceral, que ataque la apariencia física del burlado sin tocar su mensaje. También se pueden posicionar apodos, aderezados con discursos diversos. ¿Son graciosos esos chistes? Quizás, pero estériles políticamente hablando.

Al contrario, la sátira permite atacar los discursos a la yugular, dispersando el dulce caos del absurdo mientras se mantiene la sana distancia de la víctima. Ese es el tipo de humor que temen los poderosos y que intentan callar. Pero para hacerla se requiere no solo el conocimiento del político a cuestionar, sino un método que incluye tácticas como alterar una imagen, descontextualizar citas ridiculizar situaciones. Por eso es importante educar en el humor, en lugar de pretender callar voces cómicas, sin importar cuán burdas puedan ser.

Quien se pasee por las redes sociales verá un mar de insultos al presidente, disfrazados de humor: quien no le dice “KKS”, se mofa de su apariencia desaliñada, le hace memes poniéndolo como Cantinflas, edita videos donde aparece como el Guasón o Britney Spears y demás graciosadas. Lo único que reflejan es la bilis de quien las emite y su incapacidad para presentar una alternativa autónoma a lo que atacan. Es más, el propio Freud diría que no han superado aún su etapa anal de tan autocomplacientes que lucen. No solo eso: están jugando en el lado de la cancha que más le conviene al ejecutivo.

Seamos honestos: si la imagen que ha externado desde hace décadas el presidente es la de una persona “del pueblo” que, por serlo, es más auténtica que los políticos “de siempre”. De esa forma no solo ha colonizado nuestro lenguaje con sus expresiones, sino insiste en mantener una apariencia desaliñada e incluso imposta en sus apariciones públicas una voz con acento tabasqueño y pausada. Tanto éxito que ha tenido, que eso y un discurso moral y de victimización lo han llevado a donde está.

Si su imagen es parte de su éxito, cualquier burla que la ataque frontalmente no desmotivará a quienes le siguen incondicionalmente, sino además los fortalecerá: los “fifís” son los que lo odian, desde sus privilegios, dirán. Por lo tanto, y como reza el adagio de Jesús Reyes Heroles, lo que resiste apoya. Y así seguirán, los “opositores”, creyendo que ahora sí lo van a tirar a burlas, cuando terminan haciendo lo contrario en tanto el presidente siga moviendo la imaginación popular. Quizás en algún momento el discurso de López Obrador se desgaste, pero si los comediantes del ad hominem no representan otra cosa que burla visceral, terminarán abonando a un golpe de péndulo.

¿Implica eso que no deberíamos burlarnos del presidente? Al contrario: debemos hacerlo, aprendiendo a satirizar. Por ejemplo, si una de las fortalezas del presidente es su imagen de “pueblo”, y para mantener esa impresión no usa cubrebocas en eventos públicos, ¿por qué no editar sus imágenes en eventos oficiales, poniéndole tapabocas? O si le interesa vestir desaliñado porque eso lo hace lucir como todos, ¿qué tal darle un poco de Photoshop a sus imágenes, para dignificarlo a la altura que debería tener su investidura?

Normalizar una imagen del presidente que satirice sus discursos de poder, sería mucho más demoledor para él que burlarnos de la apariencia que busca día a día posicionar, mientras al mismo tiempo se reafirman los estereotipos que inculca sobre sus opositores.

O pueden seguir reaccionando: entre broma y broma pueden pasarla de maravilla hasta 2042.

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *