Fernando Dworak

Análisis Político

Arne y la política de choque

Posted on Ene 19, 2017 in articulos, editoriales

Comencemos con una definición que nos ayudará a juzgar los jitomatazos instigados por Arne aus den Ruthen contra el diputado César Camacho en su dimensión: el ex City Manager de la delegación Miguel Hidalgo es un animal político y actúa en consecuencia. Por lo tanto hay que leer este incidente, sus motivaciones y efectos bajo esta lógica.

Lejos de ser un recién llegado a lo público, Arne fue militante del PAN y bajo estas siglas llegó a ser asambleísta (1997-2000 y 2006), jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2000-2003) y coordinador de asesores del secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño. Como muchos políticos que pierden un espacio en su partido, compitió como candidato independiente en 2015 por la misma delegación, donde emprendió una campaña-performance que le ganó un no despreciable apoyo. Y como cualquier otro político, usó eso como moneda de cambio para acomodarse en la gestión panista encabezada por Xóchitl Gálvez como City Manager.

También como cualquier otro político ha creado para sí un personaje que le ha permitido posicionarse ante la opinión pública, ganándole credibilidad ante un público. Hablamos aquí del irreverente y polémico organizador de brigadas “anti-gandallas” para concientizar a la ciudadanía y exhibir a los malosos.

Todo político con ambiciones comenzará a partir de estos meses a posicionarse rumbo a las siguientes elecciones. Algunos publicarán libros donde buscarán mostrarse como hombres de estado. Otros se convertirán en campeones de temas considerados relevantes y urgentes. Si lo que ofrece Arne son acciones de choque y tiene seguidores, no hay elementos para suponer que esta dinámica no está motivada en 2018.

La argumentación es impecable en sí misma: los ciudadanos estamos enojados por los escandalosos ingresos de nuestros legisladores, quienes deberían devolver el bono navideño. La indignación social está justificada y nadie sensato se opondría a esta causa. Sin embargo, y como político con experiencia legislativa y de gobierno, Arne no hablará del problema de fondo toda vez que eso afectaría sus intereses.

¿Dónde está la falla? El autoproclamado anti-gandalla se centra en un caso particular, el bono navideño y evita hablar causas como la transparencia y rendición de cuentas. Más o menos como hizo durante años: denunciar ciudadanos en lugar encabezar una agenda de mayor alcance como la educación cívica en las escuelas, la mejora de los aparatos de seguridad pública o el empoderamiento de las jefaturas delegacionales en esa materia.

El hablar de un escándalo le permite a Arne ganar popularidad rápida, lo cual no tendría si hablara sobre la opacidad que impera en el Congreso, de la cual los bonos navideños sólo son la punta del iceberg. De esa forma exculpa a los legisladores que llegaran a devolver el dinero que les dieron en diciembre, archivando el problema de fondo.

Arne sabe muy bien cómo se puede ocultar dinero desde un órgano legislativo y una delegación. ¿Por qué no habla de ello? Primero, porque no le generaría atención mediática que hoy goza. Y segundo porque a final de cuentas un político que no se autolimitará si no estuviera obligado a ello: ¿por qué hacerlo si llegase a ganar otro cargo público con su exitoso papel? ¿Qué esperarían, que se amarre el dedo antes de tiempo?

Por desgracia la táctica de Arne en su simplismo enseña al ciudadano a reaccionar ante un agravio en vez de pensar, empoderarse o exigir cuentas. Como si fuera un súbdito dispuesto a linchar a un mal gobernante en lugar de pensar más allá del escándalo. A quien termina beneficiando con esto es a los políticos que han hecho una carrera a través de lucrar exitosamente con la victimización, apoyándose en argumentos basados exclusivamente en la emoción. Se saldrán con la suya si no nos ponemos en serio a pensar y dejamos de comprar desplantes simplistas.

13 Comments

  1. Apoyarse en las emociones y no en las razones fue la forma de actuar de las Camisas Pardas para tomar el poder. La conducta de este señor es de manual.

  2. Se ve que para eacribir de Arne no te molestaste en ver ni uno de sua videos. La pregunta simplona de todos es “de que te lanzaras en el 2018?” que es la misma premisa de tu articulo igualmente simplon. El se concentra en lo que esta al alcance. Pequeñas cosas. Cuando no se lance para nada en 2018 ojala tengas la decencia de comerte tus palabras.

    • Gracias por el comentario. He seguido a lo que dice Arne desde al menos su campaña de 2015. Todos los políticos se van a “lo que esta (sic.) al alcance”, su chamba es engañarnos para lucrar con la ignorancia de la gente. Nuestra tarea como ciudadanos es cuestionar y no dejarnos engañar. Ese es en realidad mi planteamiento: pensar más allá de la política de las emociones.

      Con gusto aceptaré que me equivoqué si no se lanza a algo, pero las probabilidades juegan a mi favor: en 2015 juró que no tenía ambiciones públicas y aceptó el puesto de City Manager unos meses después. Y en estos meses todos los políticos con ambición piden que se les de por muertos rumbo a 2018.

  3. OK muy bien y la propuesta no la veo, aunque sea teatro al menos está iniciando con algo.

    • Gracias por el comentario. La propuesta es simple: si de verdad quiere hacer algo por el bien de México, ¿por qué no hacerlo de una forma más responsable, planteando cambios concretables en vez de apostar al circo? Propuestas hay muchas. Y él como exlegislador exjefe delegacional y excoordinador de asesores de la SEGOB sabe dónde están realmente los problemas.

      Todo demagogo puede “iniciar con algo”. Pocos son capaces de hacer eso con algo concretable y sin lucrar de la ignorancia de otros.

      • muy bien dicho pero, y la propuesta?

        • Propuesta: esto no se resuelve a jitomatazos. Tampoco haciendo que los legisladores jueguen a Robin Hood con sus ingresos, como se ha escrito en este espacio.
          No van a hacer algo que consideremos “bueno” si no hay controles o mecanismos de rendición de cuentas. Hay muchos grupos que abogan por mayor transparencia con causas concretas. Le recomiendo busque más en esa dirección. No es un problema de personas, sino de reglas.

          • los jitomatazos si funcionan.

          • El circo atrae, si a eso se refiere. ¿Puede brindar indicadores que muestren que los jitomatazos funcionan? ¿Dinero devuelto? ¿Incremento en la rendición de cuentas?

  4. yo propondría algo que les afecte económicamente a la clase gobernante, por ejemplo a los legisladores que son unos inservibles mejor pagados que la mayoría de CFOs de grandes trasnacionales. Se me ocurre que podríamos pedirles que devolvieran algún bono extraordinario que se hubieran autoasignado… ya se, que tal el bono navideño???
    Como es obvio no lo van a devolver porque son uno inmorales por lo que habria que algo los exponga. Podríamos apedrearlos públicamente pero eso es muy violento. No se, quizás algo de menor impacto que no los lastime físicamente pero si los humiye públicamente.
    Dado que yo no soy político ni lo he sido jamás mis intenciones no están motivadas por huesos al 2018 que, dicho sea de paso, es lo único reprochable de la propuesta de Arne.
    Que tal si les lanzamos jitomates a esos inservibles???

    • ¿Cómo define a los “inservibles”? No existe tal cosa como un legislador estándar para empezar: todos realizan funciones distintas.

      Vamos a tener un instrumento de control que no teníamos antes con la reelección inmediata. Le recomiendo mejor vigile el desempeño de sus diputados y senador, escuche muchas posiciones a favor y en contra y con base en el juicio que haga dele el premio o castigo con su voto. En esta página hay materiales que pueden ayudarlo a construir su propio juicio. No hacerlo lo expone a demagogos.

      La democracia es un juego que requiere inteligencia, táctica y cabeza fría. Si quiere ser y actuar como ciudadano piense en ello. Buen día.

      • curiosa su doctrina aunque podo o nada útil para fines prácticos.

        • En la misma línea de su argumento pensaron los británicos al votar por Brexit o los estadounidenses al elegir a Trump. Este juego no es de reacción, sino de pensarle.

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *