fernando dworak

Análisis Político

La demagogia legislativa y cómo superarla

Posted by on Ago 7, 2015

La demagogia legislativa y cómo superarla

Siempre es útil partir de una premisa cuando se analizan propuestas de políticos: ningún presidente, gobernador, edil, legislador o funcionario público va a ofrecer espontáneamente solución real a problema alguno. Esto es especialmente válido cuando una política eficaz trastoca sus intereses.

Al contrario, es nuestra obligación analizar las propuestas que nos presenten, descubrir sus falacias y presionar por cambios más eficaces. Toda victoria en materia de derechos es resultado de la lucha contra de políticos que, si se les deja solos, van a darnos “atole con el dedo”.

Uno de los papeles que los políticos gustan de representar para estos efectos es del salvador desinteresado que, a nombre del bien mayor, renuncia de privilegios y bienes. Sin embargo una y otra vez se ha visto que esta piel de oveja es el mejor disfraz de lobos públicos.

Hace unos días el diputado electo al distrito 18 local de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda (Twitter: @samuel_garcias), publicó en sus redes sociales que dondará el 50% de su sueldo y renunciará a sus prerrogativas. ¿De verdad sirve de algo esta medida o sólo quiere distraernos de otros temas más importantes pero que tal vez no le convendría hablar? Veamos esto con calma.

Por lo general una dieta es una remuneración al trabajo realizado como cualquier otro oficio o profesión, aunque no hay forma de tasarlo claramente. ¿En qué consiste específicamente el trabajo de un buen legislador? Lamentablemente no hay un representante estándar que sirva como parámetro: unos pueden dedicarse a labores de mesa directiva, otros especializarse temáticamente en comisiones, algunos más asumirán el papel de oradores y polemistas de un grupo parlamentario, habrá negociadores e incluso actividades como las visitas a distrito cuentan.

Para decirlo de otra forma, es un absurdo elaborar un tabulador e intentar hacerlo puede llevar a que un legislador simule trabajo, como elaborar iniciativas, puntos de acuerdo o buscar subir a tribuna por cualquier excusa con el fin de que eso se le “contabilice” ante la opinión pública. ¿Se debe evaluar el trabajo del diputado? Claro, eso lo hacemos los ciudadanos cotidianamente. Lo que necesitamos en este caso es información para separar los logros de los actos vistosos pero inútiles.

¿Ganan los diputados mucho dinero? Depende a quién se le pregunte. Pero bajo este primer criterio renunciar a la mitad del sueldo puede no hablar mucho sobre el valor que el diputado asigna a su trabajo, aunque seguramente le dará mucha popularidad decir que va a renunciar a la mitad de su ingreso.

Al contrario, reducir el sueldo de un legislador sólo desincentiva que entren a los órganos legislativos personas verdaderamente calificadas para estos trabajos. ¿De verdad tendrían interés estar ahí, cuando pueden ganar mucho más en otra parte? El verdadero riesgo de cortar las dietas a la mitad es que entrarían rentistas a los órganos legislativos en vez de profesionistas o expertos.

¿Representa la propuesta un ahorro significativo? En realidad no: hablaríamos de uno o dos millones de pesos al año por individuo, que en términos de presupuestos públicos es insignificante. Tan poco monto es que los órganos de gobierno reasignarían ese supuesto ahorro en otras actividades, y podrían hacerlo de manera opaca como suele ocurrir con el ejercicio de presupuestos legislativos.

Por cierto, en ninguna parte de las propuestas del diputado García se encuentran medidas para transparentar el gasto del congreso o medidas de parlamento abierto que permitan una mejor supervisión por parte del ciudadano. Esta propuesta sí ayudaría a racionalizar el gasto del congreso local de tal forma que se puedan ahorrar cantidades mayores que la simple reducción de dietas.

Y lo peor: la simple reducción del salario puede llevar a la simulación cuando el legislador tiene otros ingresos, acreditables o no. Por ejemplo, el diputado García declara en su página electrónica (www.samuelgarcia.mx) que es socio y director de tres firmas legales. Posiblemente reducir su dieta en este esquema no merme sus ingresos, pero ¿qué garantía se tiene que no usaría sus contactos para beneficiar a clientes de sus despachos?

Curiosamente en ninguna parte de su portal o redes sociales habla de transparentar ingresos, declaraciones fiscales o intereses externos. Estas medidas de transparencia básicas brindarían certeza sobre cuánto gana la persona y sus vínculos con empresas y grupos de interés, de tal forma que se reducirían las sospechas de que los legisladores simulen cobrar poco con el fin de aprovecharse de sus contactos.

Ser ciudadano es tarea de tiempo completo y exige estar siempre vigilantes de políticos que, si los dejamos, van a engañarnos. Frente a la simulación lo que mejor sirve es exigir transparencia, para que sepamos en qué están metidos. Los actos aparentemente generosos suelen ser simulaciones. Si ellos van a buscarnos engañar como parte de su trabajo, es nuestra obligación no dejarnos.

6 Comments

  1. Lejos de ofrecer una reducción a su salario deberían promover la revocación de mandato bajo el plebiscito ciudadano.

    • Gracias por el comentario. En realidad la revocación de mandato es un recurso para situaciones excepcionales. Si se requiere que pase la mitad del mandato, sea convocado por una tercera parte del padrón electoral del cargo a revocar y un umbral de participación de entre 40 y 50% para considerarlo vinculante, necesitamos dejar falsas alternativas. En este sentido pensar que la revocación es una solución es tan fantasiosa como la reducción de salarios.

      Como se dijo al inicio del texto, poco se puede hacer si no vigilamos permanentemente a los políticos.

      Buen día.

  2. En realidad el legislativo ya esta lleno de rentistas. No nos hagamos tontos por favor. En todos los ámbitos del gobierno en este país ya quedan muy en duda los altos sueldosa los funcioanrios bajo la premisa de imparcialidad e independencia.

    • Gracias por el comentario. El problema del rentismo se acentúa si no hay controles por parte del ciudadano y mecanismos de rendición de cuentas. El que haya, en su opinión, quienes opten por hacerse o no tontos es su muy respetable opinión.

      En este tenor, la reducción del salario es un recurso simplista.

      Buen día.

  3. Como definirias a un rentista, es decir ¿cuales son sus principales características?
    Saludo

    • Con gusto. Es aquella persona que se aprovecha de un cargo público para extraer beneficios, tanto para sí como para otros. Se le combate con transparencia y mecanismos de rendición de cuentas eficaces.
      Spoiler: desconfía de oficio de quien se presente a sí mismo como honesto.

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